A simple vista, una gotera en nuestra casa puede ser un problema que puede solucionarse fácilmente y que no consumirá mucho de nuestros recursos, hablando de tiempo y sobre todo, dinero. No siempre es así, muchas veces las goteras solo son evidencia de problemas mas serios y mas complejos, que no podrán solucionarse simplemente con poner un poco de cinta, un poco de cemento o pintura anti humedad.
Un ingeniero civil te dirá que una gotera puede ser la evidencia de un problema estructural en un edificio, también puede decirte que una gotera mal tratada, puede destruir por completo una vivienda. En fin, una gotera parece ser algo insignificante pero puede llevar a situaciones realmente complicadas o como lo mencioné antes, puede ser la evidencia de problemas estructurales serios.
La gota china era un método común de tortura en algunas guerras. Consiste en dejar caer una gota de agua permanentemente sobre la cabeza o frente de la victima inmovilizada. Al inicio no es mas que una gota de agua mojando a un individuo, pero con el correr de las horas, esa gota insignificante de agua empieza a causar estragos en la cabeza de la victima provocando daño físico sobre la piel, la victima no puede dormir ni beber el agua que les cae encima. El resultado es la locura
y hasta en un paro cardíaco.
Una gota constante de agua sobre una piedra, provoca que esta se vaya deformando y abriendo. Por supuesto, no es algo que pase de la noche a la mañana, pero a largo plazo esa simple gota que al principio parece no causar ningún efecto, provoca que la piedra pierda por completo su forma original.
Trayendo esta referencia a nuestra casa, que es templo y morada del Espíritu Santo, una gotera en nuestra vida puede significar muchas cosas: Un mal hábito, un pecado oculto, un pensamiento impuro, la envidia, el rencor, la amargura y la lista se hace larga. Al principio parece algo insignificante en tu vida espiritual, un pensamiento de pecado que no llega a consumarse pero que sigue rondando tu mente y corazón hasta el punto que cedes a la tentación y sucumbes al pecado. En este punto, la gotera que era ese pensamiento que llegó y llegó a la piedra que es tu corazón, ya empezó a causar daño.
Proverbios 4:23 – «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.»
La falta de perdón puede ser una gotera peligrosa en tu vida. Puedes justificar de muchas maneras el no perdonar a alguien que te hizo daño, pero a quien mas daño le hace, es a ti mismo. Al principio puedes catalogar ese
sentimiento de dolor por el daño que te hicieron como normal, pero si no tienes cuidado, ese sentimiento de dolor se convierte en rencor, odio, resentimiento y también amargura. Cuando sin darte cuenta permites que tu corazón se llene de amargura y resentimiento, también sin darte cuenta, has permitido que tu corazón se dañe. Ni el dolor, ni el resentimiento, ni el odio, ni la amargura está dentro de la voluntad de Dios para sus hijos, por esa razón tienes arreglar la gotera de la falta de perdón en tu vida cuanto antes.
Miqueas 7:18-19 – «¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. El volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.»
Nuestro Señor y Dios es el mejor ejemplo de perdón, le hemos sido infieles, le hemos dado la espalda, lo crucificamos, lo ignoramos y somos apáticos con Él; Con todo esto, siempre nos dice que nos ama con amor Eterno, no importa que tan lejos nos vayamos de su regazo, siempre nos busca y nos espera con los brazos abiertos. ¿Que Dios como nuestro Dios?
No puedo saber que tan grande ha sido el daño o el perjuicio que has sufrido a causa de otra persona, lo que si puedo saber es que si no perdonas, estás dejando que esa gotera deforme tu vida, te robe el gozo, la paz y la bendición. Humanamente no es fácil también lo se, pero tienes de tu lado al mejor ingeniero del mundo, deja que el ponga un sello en esas goteras para que nunca mas te causen daño, Dios te ama y te quiere ayudar.
Mateo 6:14-15 – «Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.»
Marco 11:25 – «Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.»
Lucas 6:37 – «No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.»
Pídele a Dios que te ayude a perdonar.

En los últimos días, se ha expandido como pólvora en las redes sociales, un reportaje de prensa de la cadena Univisión titulado 


Les comparto una fotografía de mi hermano Abraham, al fondo se ve la casa pastoral de la primer iglesia que mi papá dirigió allá por 1987. La casa, como puede verse tenía techo de palma, no era de block, estaba hecha de varitas y tampoco había piso ni agua potable, todos los inviernos se salía el río y brotaba el agua del suelo por toda la casa. Hoy que tengo dos hijos, me pregunto como mis padres pudieron aguantar algo así, la respuesta solo la puedo encontrar en que tenían un profundo amor por Dios y por las personas de ese lugar. Quizá no todos lo entiendan, en mi adolescencia tampoco lo entendía y sinceramente odiaba ser hijo de un Pastor. Hoy puedo asegurar que ser hijo de un siervo de Dios es una de las bendiciones mas grandes que he podido recibir. Ojalá yo pueda ser la mitad del buen hombre que fue mi padre, tenía muchos defectos quizá, pero amaba a Dios como no he conocido a nadie mas.